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No estoy descansando, ¡estoy recargando mi creatividad!

¿Te ha pasado alguna vez que buscabas la solución a un problema y cuando dejaste de pensar en ello, en el momento menos esperado, se te ocurrió una buena idea?

Por aquí siempre decimos que la creatividad es “caprichosa” 😉

 

Aunque a veces nos cueste parar, la realidad es que invertir tiempo para relajarse y descansar es fundamental para estimular nuestra creatividad. Cuando estamos trabajando nuestra mente está enfocada en la tarea y, normalmente, se reduce la creatividad a favor de la ejecución, por este motivo no es tan extraño que fuera de la jornada laboral nos vengan a la cabeza nuevas ideas o pensamientos.

Desde el punto de vista científico, hay estudios que demuestran los beneficios que aporta el descanso en los procesos creativos. Por ejemplo, los investigadores Nicholas W. Kohn y Steven M. Smith, explican en sus trabajos como realizar pequeños descansos en el trabajo es clave para la generación de nuevas ideas, ya que permite desconectar la mente de la tarea que se está realizando y, por ello, hace que surjan soluciones inesperadas en esos períodos de abstracción. Es más, el cerebro necesita momentos de pausa para asimilar, procesar y conectar ideas, es decir, con este proceso interno de incubación inconsciente nuestro cerebro sigue «gestionando» la información de manera offline.

Cuando dormimos, en especial durante la etapa de sueño profundo,  la mente realiza una especie de “reseteo”, eliminando información innecesaria y fortaleciendo conexiones neuronales. Así, el sueño MOR (Movimientos Oculares Rápidos), según la doctora Mednick, desempeña un papel importante que permite a las personas desacoplar la memoria de un término concreto para poder utilizarlo en otros contextos. Además, la memoria mejorada por el sueño profundo puede aportar incluso un beneficio adicional: ayudar a imaginar (y a planificar mejor) el futuro.

Pero no sólo el sueño nocturno potencia la capacidad creativa, sino que los momentos de descanso activo, como escuchar música, jugar, pasear o hacer algo distinto a lo que se está haciendo, pueden tener también un impacto significativo, ya que en el cerebro se enciende una red que conecta partes que normalmente no se comunican, y entonces, un pensamiento perdido, un recuerdo aleatorio o una imagen pueden combinarse de manera que se produzca algo diferente o nuevo. Por lo tanto, el descanso más que en un lujo, se convierte en una necesidad, sobre todo para quienes quieren mantener una mente ingeniosa y creativa. Y como dato curioso al respecto, hay que destacar una investigación realizada por las Universidades de York y de Florida que concluyó que más del 40% de nuestras ideas creativas surgen durante ese tiempo de “inactividad”, cuando la mente está libre para divagar. ¡Nos parece cuanto menos interesante!

 

En resumen, descansar es importante para favorecer una competencia que a día de hoy está muy demandada en el ámbito laboral, la CREATIVIDAD, porque ayuda a renovar la energía, fomenta la reflexión, estimula la imaginación y previene el agotamiento mental. Tenemos que asimilar que el descanso no es sinónimo de pérdida de tiempo, sino una parte esencial del proceso creativo que puede ayudar a producir mejores resultados finales.

 

Esperamos que este post te sea de utilidad.

¡Gracias por leerlo!

 

«Cuando no estamos haciendo nada el cerebro trabaja muchísimo,

y ese tiempo es clave para que procese la información que adquirió cuando estaba atento.

Necesitamos desconectarnos de la tecnología para ser introspectivos,

para poder pensar, para aburrirnos, para imaginar el futuro».

Facundo Manes